miércoles, 4 de febrero de 2009

Don't.. you'll ruin it.


El problema no es que no tenga qué decir. El problema no es que "tenga tantas cosas en la cabeza y no sepa transmitir al papel". El problema es que el papel no me deja mentir, y en el minuto en que empiecen a salir las palabras la verdad también lo hará. Entonces prefiero callar, prefiero fingir que no siento nada de vos, que no te extraño. Prefiero el silencio del día y el recuerdo en la noche. Haciendo cosas cursis que nunca imaginé. Mirando una estrella y pensando en vos. En dónde andarás y si tu perfume sigue siendo igual. Extraño tu perfume, extraño tanto pero tanto tu perfume. Extraño sentirte alado mío, en silencio cómplice, sintiendote cerca mío, que me abraces, que te acurruqes conmigo, mientras yo esperaba que esa noche nunca terminara, y a la vez queriendo que sea de día ya, porque sabía lo que me esperaba. Lo supe desde el minuto en que estuvimos allí. Y por eso me alejé, y momentos después te encontré sentado a mi lado contandonos nuestra vida. Y estabas alado mío, y eso bastó. Creéme yo sé que no fue nada especial. Yo sé que es un hecho para olvidar pero necesitaba esto. Necesitaba decir que había algo en vos que me encantaba y que fue lindo conocerte. No, no nos dijimos adiós ahora que recuerdo, porque así estaba escrito desde el principio del mundo.

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